El tema de hacer una torta de cumpleaños que fuera apta para aplv y clara de huevo primero parecía difícil las opciones comerciales para decorarla además no me convencían así que opté por hacerla totalmente casera y pensando que además los otros comensales no eran alérgicos pero si muy pequeños y un fondant me parecía una bomba de azúcar. La verdad es que encontré la solución en el viejo libro del Crandon que tengo en casa. Ya me parecía que debían haber solucionado de alguna forma este problema y encontré un bizcochuelo de yema. Habitualmente no haría una torta con 6 yemas pero como era una ocasión especial tenía que probarlo.
Batir hasta que estén espesas y de color limón las 6 yemas (separarlas con cuidado y lavarlas debajo del chorro de agua). Yo batí unos 10 minutos más o menos.
Luego agregar 1 taza de azúcar de a poco y continuar batiendo.
Seguir agregando gradualmente mientras batimos: 1 1/2 Cda. de jugo de limón y 1 ctda. de ralladura de limón y luego 1/2 taza de agua hirviendo.
Cernir y agregar 1 2/3 taza de harina, 1/2 cdta. de sal, 2cdtas. de polvo de hornear.Yo usé un molde redondo de 23cm de diámetro al que le puse papel manteca en el fondo y lo pinté con aceite.
Lo puse 35 a 45 minutos de horno a unos 180º y obviamente pincharlo para ver si está pronto.
Una vez que lo saqué lo desmoldé sobre rejilla y le saqué el papel y lo dejé enfriar. La verdad quedó impresionante, alto, esponjoso y súper amarillo.
Para rellenarlo hice una suerte de dulce de leche de coco pongo en una olla al fuego durante 1 hora aproximadamente:
1 taza de leche de coco
1 taza de azúcar mascabo (a veces uso media de mascavo y media de azúcar rubio porque el sabor me resulta muy fuerte)
Si lo quieren más espeso le pueden poner una cucharada de fécula de maíz.
Antes de cortar al medio el bizcochuelo hice una marca en el borde para luego saber donde hacerlo coincidir. Humedecí la torta con almibar de duraznos y la rellené con el dulce de coco.

Ahora era el momento de darle la forma que quería a la torta. Mi pequeña cumplía su primer año e iba a festejarlo en su escuela con sus compañeritos por lo que decidí hacer una mariposa. Corté al medio la torta y en el centro hice un pequeño rombo y luego di vuelta ambas mitades dejando hacia afuera el lado recto al que le faltaba un pequeño pedacito. Las alas se habían desplegado.
Unté todo el exterior con el mismo dulce que usé para rellenar y luego cubrí la torta con coco rallado. Los bordes los pasé por el coco rallado natural pero luego en la parte superior distribuí el coco que había teñido con unas gotas de colorante dando un diseño a las alas de la mariposa.
Como tenía que tener un cuerpo central y no tenía idea de cómo hacerlo vino el papá al rescate y se le ocurrió hacerlo con una galleta de arroz inflado a la que cortó de forma rectangular le puso dulce y la decoró con coco teñido. Ahora pienso que podría haberla bañado con baño de chocolate apto.
Bueno y este fue el resultado final. No es una torta como las compradas pero definitivamente era una torta apta para mi niña y sus compañeritos con apenas 1 añito podían comerla perfectamente.
Pero esto fue en Marzo y tengo mucho material acumulado ya les contaré más
No hay comentarios:
Publicar un comentario